sábado, 30 de septiembre de 2017

Las hijas de la guerra (Microrrelatos de Relámpago el caballo)




 En una de esas raras mañanas en calma en la frontera entre el Kurdistán autónomo iraquí y los territorios controlados por el ejército islámico, Kahena, la joven mapuche que siempre acompaña a Relámpago en sus aventuras, charlaba con un grupo de mujeres 1 peshmerga. La que parecía llevar más el hilo de la conversación era una joven bien parecida, de mentón zurcado y que tenía una especie de velo naranja que le cubría sus cabellos; por la autoridad con que hablaba se podía deducir que aquella muchacha debía ser la líder del batallón. Todo el diálogo está traducido del kurdo.


- Por un momento te confundí con una piel roja o una azteca pero, aparentemente, en América hay otros pueblos similares. Cuéntanos Kahena, queremos saber más sobre tu pueblo, los mapuches.


El resto de las uniformadas se pusieron alrededor de la mapuche.


- Muy bien Yady, aunque te perdono por la confusión; entiendo que somos un pueblo muy poco conocido o mercadeado en películas de Hollywood, pero nuestra historia es probablemente hasta más rica que esos que tú mencionaste y al parecer, tenemos bastante en común con ustedes 2 los kurdos. En mi idioma, mapuche significa "personas de la tierra". Nadie sabe de donde procedemos; se cree que venimos de Asia con rumbo a América e incluso que tenemos ancestros polinesios.


Una de las guerrilleras pregunto


- Nos identificamos tanto contigo y sin embargo ignoro el por qué. Cuéntanos Kahena ¿Qué sientes que tiene tu pueblo en común con el nuestro, pese a tener orígenes étnicos tan distintos?


- Bueno Briska, para empezar tenemos una tradición guerrera muy rica: fuimos el único pueblo aborigen que venció a los dos más grandes imperios de su tiempo, el inca y el español.


- ¿El imperio español? - preguntó otra.


- Así es, les dimos duras lecciones a sus  3 tercios por casi tres siglos; incluso, Lautaro, uno de nuestros grandes líderes, mató en batalla a Pedro de Valdivia, el fundador de aquel país al que llaman Chile.


Todas las muchachas la miraban admiradas, sin embargo Kahena, como tratando de hacer que la atención no se centrara tanto en su persona, procuró cambiar un poco el tema de este modo.


- Yo tambien admiro a los kurdos: son un pueblo valiente, cuyos miembros lucharon en los ejércitos más poderosos del mundo antiguo; que pelearon por su libertad contra el imperio turco, contra las grandes potencias en la primera guerra mundial y que actualmente lo hacen ahora contra 4 daesh.  Nosotros los mapuches tambien estamos luchando por nuestra autonomía; van quinietos años y todavía no hemos terminado. Si los kurdos son el pueblo sin país más grande del mundo, los mapuches tal vez somos el pueblo aborigen americano más numeroso e influyente que no tiene país; somos dos millones en la argentina, sin contar con los de Chile, con los que tal vez alcanzaríamos los tres millones. Como ven, los kurdos y los mapuches tenemos más en común que las diferencias que nos separan.


Sus nuevas amigas se sintieron honradas y más de una movio la cabeza asintiendo en lo que decía Kahena. Ésta, para seguir sintonizando con ellas, continuo.


Al igual que entre los kurdos, tenemos tendencias patriarcales; la mujer todavía debe seguir al marido hasta la nueva casa, así como hay hombres kurdos que no soportan tener una mujer como su igual y que entre ustedes aún se de la 5 la ablación femenina. Pero a pesar de todo, como tod@s ustedes, las mapuches estamos luchando permanentemente por la igualdad; cada vez hay más mujeres mapuches líderes en sus comunidades y que asisten a la escuela. Yo soy una prueba de todo esto.


La comandante Yady, complacida con todo lo que escucho, aprovecho el largo silencio de Kahena para decir.


-Es un placer tenerte entre nosotras Kahena; ya son pocas las veces que pasamos ratos tan amenos en esta guerra y tu presencia aquí nos hace sentir muy cómodas. Vamos compañeras, celebremos este momento cantando esa canción que nos enseñó la última sargento estadounidense que nos entrenó.


Todas cantaron a coro la canción "Roar" de Katy Perry; ese momento Kahena no lo terminó de disfrutar, ya que, sus agudos oídos mapuches comenzaron a escuchar el sonido de lanzamiento de morteros desde el lado del ejército islámico. Iba a anunciarlo a sus nuevas amigas, justo al mismo tiempo que una joven kurda, tal vez la que hacia la vigilancia, corría hacia ellas para anunciar el ataque.


- ¡¡Daesh nos ataca!! ¡¡Daesh nos ataca!!


- ¡¡Pero no pensé que esta tregua no declarada se acortaría tan abruptamente!!


Ante la inquietud de esa compañera, Yady respondió.


- Ésta es la guerra Chuwan; todo lo inesperado es posible ¡¡Kahena, ponte a salvo o peleas con nosotras!! Eres nuestra invitada, así que no deseo por nada del mundo a forzarte a hacer algo que no quieras.


Pero la sangre mapuche de Kahena hervía en sus venas; iba a empuñar el arma cuando, súbitamente, los morteros ya estaban a unos metros sobre sus cabezas. El Isis decidió atacar más adelantado de lo usual, buscando sacar ventaja de un enemigo ligeramente entretenido. La niña se postró con todo su cuerpo en tierra, pues no había lugar donde cubrirse y era preferible estar así esperando el final.


Aquella ensordecedora explosión enmudeció todo el perímetro; segundos después, Kahena abrió lentamente los ojos y no lo podía creer: aun seguía con vida. Se levantó lentamente del arenoso suelo y vio la razón: por todos lados, sus amigas peshmerga yacían inconscientes, con las armas intactas y el área que abarcan estaba cubierta por una especie de cúpula invisible. No hubiera adivinado que existía una estructura que las encerraba, a no ser por las frecuentes descargas electromagnéticas que se desplazaban por su superficie traslucida y debajo del centro de esta, como si estuviera clavado en su eje invisible como animal de carrusel, había un enorme caballo color azabache, con crin, patas y cola blanca; tenía una capa corta y blanca que ondeaba con el poco viento que dejaba pasar el campo de fuerza y que estaba sujeta al cuello con una especie de collar de platino, en cuyo centro estaba una un círculo con dos grandes truenos a los lados y una cabeza de caballo, tambien de platino, sobre una superficie redonda con los colores de la bandera mapuche. Relámpago había llegado justo a tiempo a salvar el día. 


Traducido del 6 mandungun


- ¿Kahena, donde estabas? ¡Eres más difícil de encontrar que Osama Bin Laden!


- Oye hermanito, te veía hacer tan bien en eso de rescatar civiles en 7 tierra de nadie, que me decidí tomar un rato libre de mis deberes como Cóndor de Luz.


Mientras hablaban, Yady comenzó a abrir los ojos y decir lo siguiente.


- Qué caballo más hermoso ¿Y habla?


De pronto, del cuerpo del caballo emanó una pequeña descarga eléctrica que volvió a dejar inconsciente a la muchacha, ante la indignación de Kahena.


- ¡¿Y tenías que hacer esto?! ¡¡Ella ni siquiera tenía suficiente consciencia como para volverse a despertar y lo tenías que volver a hacer!! ¡¡Desde que Mengele te transformó en eso no has dejado de atormentarte con esa idea de que...


Antes de que siguiera reprochándole, el caballo respondió.


-  No necesito que nadie me recuerde que soy un fenómeno; aunque estoy descubriendo sus ventajas, con este cuerpo jamás podré 8 continuar mi estirpe y tambien es la razón que papá nos haya 9 expulsado de la tribu. En cuanto a tu amiga, no te preocupes; sigue tan inconsciente como todas las demás y sus atacantes tambien. Era la única forma de detener esta carnicería, por el día de hoy.


Tras decir esto, Kahena se puso a mirar a su alrededor, a las inconscientes peshmergas, que seguían durmiendo como si ya estuvieran en el paraíso. La joven comenzó a sollozar.


- ¿Y no puedes hacer algo para acabar con todo esto? ¿No podemos acabar con esta guerra? Tú tienes el poder para eso y más.


Tras un relincho de su hocico, Relámpago respondió de manera pragmática.


- Aunque es cierto lo que dices, desde que me convertí en esto, no sólo soy un mapuche; puedo oler la maldad humana y hasta sus miedos, es parte de mi lado animal. Ya hemos hablado que no podemos salvar a la humanidad de sí misma; toda la vida han estado en guerra unos con otros y no se cuando terminara. Tus amigas son "Las hijas de la guerra"; podían decidir entre seguir siendo víctimas de su entorno o pelear y ellas eligieron esto, lo mismo que las mujeres mapuches como tú hacen todos los días. Podemos crear una paz forzada, pero hasta que la humanidad no aprenda a estar en paz consigo misma, este curso de dolor y muerte continuara. Sólo nos queda dejarles otro día más de vida y ojalá sigan vivas para cuando las vuelvas a visitar.


- Sí pero...


- Lo sabes Kahena: hay que dejar que la vida siga su curso, ayudando a quienes están en una verdadera urgencia, salvando a la gente que hace la diferencia, sin olvidar la causa mapuche pero eso sí, tomando en consideración que Mengele y sus falsos extraterrestres de Nueva Thule son la verdadera amenaza para el planeta.


Sin vacilar, Kahena se quito sus ropas para dejarse ver en un traje gris oscuro de una sola pieza, con franjas, guantes, botas y una especie de capa corta con capucha en forma de cóndor plateadas. Segundos después, se cubrió totalmente la cabeza con una máscara de una sola pieza adherida a su traje, que tenía unos lentes graduados completamente en color blanco que le permitían ver; Cóndor de Luz había regresado.


Sin embargo, había algo que la abrumaba por dentro y Relámpago, que podía sentir las ondas electromagnéticas del cuerpo de ella, dijo.


- No te preocupes, no cause ningún tipo de amnesia con mis ondas electromagnéticas a sus cerebros; les deje un recuerdo falso, en donde tú te despediste tras el intercambio de fuego con los islamistas. Todo lo que vivieron contigo sigue en sus memorias.


Kahena guardó silencio por un momento, lo que interpretó Relámpago de cierta forma, lo suficiente para decir lo siguiente.


- Lo que más admiro de ellas es que, pese a todo, tienen más valor que muchas mujeres latinoamericanas u occidentales para luchar por sus derechos y no esperar que les hagan concesiones.


- Mil gracias, oye, a propósito, tienes una espinilla en tu cuello


El caballo relinchó


- Eso es imposible, mis poderes electromagnéticos no lo permitirían.


- Oh, entonces, es un lunar, quien sabe de qué naturaleza...


- ¿Y cómo puede ser eso? Mi piel equina es casi invulnerable.


- ¡Oye Ceferino!¡Sólo fue una broma! Eso sólo demuestra que a tu perfección le falta sentido del humor.


El caballo hace un relincho tan fuerte, que el resto del cuerpo se sacude.


En verdad, ni siquiera me tomo en serio lo de ser perfecto o el sentido del humor. Vamos Kahena, no soy un caballo de rodeos; hay que seguir rescatando a quienes están atrapados en esta zona de guerra.


Y los dos gritaron al unísono


¡¡Marichiwew!!10


Y desaparecieron como un relámpago, rasgando el vacío y con rumbo a las estrellas.




Notas


1. Peshmerga: Así se hacen llamar l@s guerrer@s kurd@s. En su idioma significa "El que se acerca a la muerte". Tambien se dice que cualquier kurd@ que empuña las armas con el fin de defender su hogar se vuelve peshmerga.

2. Kurdos: Pueblo de origen iranio, cuyo pasado aun no está muy claro. Son conocidos como el pueblo sin país más grande del mundo: sus territorios están repartidos entre Siria, Irak, Iran y Turquía.

3. Tercios: Antiguamente era la unidad principal que componía al ejército español en la época de la conquista de América y las guerras europeas; es el equivalente a la legión romana, pero siendo una versión mucho más moderna.

4. Daesh: Es como le llaman comúnmente al "ejército islámico" en el medio oriente.

5. Ablación femenina: Pese a ser considerados un pueblo culturalemente muy diferente a todo lo que hay en el medio oriente, los kurdos tienen el dudoso honor de ser el único que tiene en sus rituales la llamada "circuncisión femenina", práctica muy dolorosa y cuestionada por organizaciones de derechos humanos.

6. Mandungun: Es el nombre del dialecto mapuche; para bien o para mal, no tiene textos escritos, por lo menos no que se conozca hasta ahora.

7. Tierra de nadie: Expresión universalmente usada para referirse al área en conflicto que se disputan dos bandos y en donde no se puede estar sin ser abatido o herido.

8. Estirpe: Para un mapuche, el alma se vuelve verdaderamente inmortal si tiene descendientes que lo recuerden y pueda guiar de generación en generación; de lo contrario, se descontinuaría el linaje y por lo tanto, se perdería la inmortalidad.

9. Expulsado de la tribu: Para un@ mapuche, ser expulsado de la tribu es peor que la muerte.



Para leer sobre el origen del personaje, cliquee aquí 

10. Marichiwew: Es el grito de guerra mapuche; significa "Cargaremos diez mil veces contra ellos"

viernes, 25 de agosto de 2017

Ficha técnica: Lufke Kawellu o Relámpago el caballo


Ficha técnica


Nombre de pila: Relámpago el caballo

Nombre verdadero: Ceferino Lautaro Tahiel

Etnia: mapuche – también llamados araucanos

Edad: Entre doce a diecisiete años

Estatura: Entre un metro sesenta a un metro setenta – en su forma humana – y tres metros de altura – como caballo.

Peso: Entre cuarenta y sesenta y cinco kilos – como Ceferino – y entre trescientos y cuatrocientos kilos – como caballo.

Otros alias: El caballo de luz, El caballo más poderoso del mundo, Corcel de luz, El Relámpago viviente, El potro tonante, Pegaso, Mustang, El fenómeno, Caballo parlante de Narnia, Tormenta Azabache, Caballo eléctrico, Unicornio, La bestia, Meteoro a velocidad luz, Caballo eléctrico, El enemigo número uno de Nueva Thule o simplemente Ceferino.

Breve historia

Ceferino Tahiel es el primogénito de la última camada de hijos del toqui – cacique en idioma mapuche – Pelantaro Tahiel y su tercera esposa, una mapuche cristiana de nombre Sayenn – se divorció de la primera y de la segunda enviudo-. Su primer nombre se lo pusieron en honor a Ceferino Namuncura, único mapuche y patagón canonizado por la iglesia católica; su segundo nombre, Lautaro, en honor al gran líder militar que venció a los españoles en los primeros años de las guerras de su conquista, lo que dio inicio a las llamadas “Guerras de Arauco”, que se extendieron por más de trescientos años. El nombre de su tribu, Tahiel, significa “Canto sagrado”.

Sus primeros años de su educación los vivió en una escuela salesiana, dejando buena impresión entre los curas, que lo consideraron un buen prospecto para el sacerdocio; esta fue razón por la que su padre, Pelantaro, lo cambio al Instituto Germano Mapuche, con el fin de que no perdiera las tradiciones de su pueblo.

En el Instituto Germano mapuche disfruto lo que fueron, hasta cierto momento, los mejores años de su vida. La escuela, supuestamente creada con el fin de darle educación de primer mundo a una de las etnias más marginadas del mundo es en realidad, una especie de campo de pruebas para estudiar y usar de conejillos de indias a estos aborígenes, aprovechando la falta de consideración y marginación que estos sufren a manos de las autoridades argentinas. Quien está a cargo de la escuela es el rector Júpiter Stein, cuyo nombre verdadero es Sigfried Mengele, el hijo del doctor Joseph Mengele, conocido como “El ángel de la muerte” por sus experimentos con los judíos en la segunda guerra mundial. Otros de sus Alias es Apolonio Klum, dueño del conglomerado industrial Klum y hombre más rico del mundo; esta es su alter ego más público.

Sigfried Mengele es el presidente de facto de Nueva Thule, un país en el archipiélago austral chileno poseedor de una tecnología aeronáutica aeroespacial muy avanzada para nuestros días, hererdera directa de los desarrollos nazis en este campo. Los thulenianos se hacen pasar ante nosotros como extraterrestres nórdicos, para manipularnos mientras ellos nos extinguen lenta pero progresivamente, con el fin de convertirse en un pueblo de post humanos inmortales que, a su vez, serán el punto de partida para lo que consideran la última fase de la evolución humana: el superhombre. Durante la etapa post humana del super hombre, el homo sapiens se habrá extinguido, dando comienzo a un nuevo orden mundial más armónico y un medio ambiente reparado del daño ecológico que sufrió a manos de los primeros, además de estar genéticamente mejorado. Cabe recalcar que además de los arios alemanes, también viven en Nueva Thule numerosos grupos de italianos y japoneses, quienes también perdieron la guerra, además de otros minoritarios, generalmente provenientes de países con fracasados regímenes totalitarios, a los que se les da asilo. Sin embargo, ser un thuleniano no es fácil: para formar parte de este pueblo, el aspirante debe pasar por diversas pruebas que exigen más allá del límite humano, con el fin de hacerse acreedor de las modificaciones genéticas que lo harán un post humano omega sapiens.

De todos sus conejillos de indias mapuches, Ceferino y Kahena, la hermana de éste, son sus favoritos; son los más aptos, a pesar de no haber sido genéticamente manipulados por él – nunca comen los víveres de la escuela ni han tenido que ir a la enfermería para recibir las atenciones médicas, con el fin de sanarse de los típicos accidentes que suelen suceder a sus tiernas edades -. Al final, se decide por Ceferino, quien tiene las notas más altas, es el mejor atleta masculino, muy bien parecido, el más admirado, además de poseer buenos modales y ser de pocas pero profundas palabras; también es extremadamente humilde.

Aprovechando la buena relación que tienen ambos, Mengele trata de convencerlo para que acepte ir a su casa, con el fin de utilizarlo como sujeto de pruebas de un experimento al que llama “el nuevo Prometeo”, una especie de transmutación de conciencia del cuerpo del mapuche a uno genéticamente mejor. El fin del experimento es demostrar que los mapuches, a los que considera de genes inferiores, pueden convertirse en post humanos semi inmortales. Sin embargo, Mengele no logra su cometido, por lo cual, lo decide engañar.


 El plan B de Mengele consistió en usar su fragata personal, la Ragnaroc – en la mitología nórdica – para crear una tormenta artificial, atraer al ganado de Ceferino a la trampa y, finalmente, al propio adolescente con su caballo hacia la popa de la nave. Una vez estuviera en posición, las ondas electromagnéticas de la nave harían contacto con el cuerpo del muchacho, evitando hacerlo con el caballo; ambos estarían estáticos en el aire gracias a una luz paralizante proyectada desde la propia popa de Ragnaroc. Se tenía que hacer de este modo, ya que era peligroso proyectar solamente la luz al muchacho, pues el peso del caballo podría descuartizar el cuerpo hacia abajo y el proceso debía realizarse en secreto, ya que Mengele no quería que nadie en Nueva Thule, ni siquiera su vicepresidente Hagen, se enterara.

Todo estaba saliendo como lo planeo, excepto por un detalle: en ese instante, estaba sucediendo una tormenta solar, que Mengele no había previsto en sus cálculos. A partir de aquella interferencia electromagnética, todo salió mal y cuando Ceferino se despertó, se dio cuenta de que su mente estaba en el cuerpo de su caballo.

Al darse cuenta del fenómeno que había creado, Mengele decidió llevarlo a Nueva Thule, con el fin de hacer una pequeña exposición ante un grupo de ciudadanos/as distinguidos. Durante ese espectáculo, Ceferino sufrió toda clase de humillaciones, incluso del propio Mengele, el hombre que tanto admiraba. Aquel trauma causo que emergieran sus poderes electromagnéticos, haciendo estallar el lugar y salir disparado como un relámpago.


Desde entonces, Ceferino usa su nuevo cuerpo y poderes con el fin de recuperar su cuerpo humano, vengarse de Mengele, Nueva Thule y equilibrar la caótica situación del planeta, que ha sufrido los estragos de una humanidad más obsesionada por el progreso y el desarrollo tecnológico que por la armonía y el medio ambiente, además de salvar a su propio pueblo de la extinción: los mapuches.

Poderes y habilidades: Relámpago es un híbrido caballo humano, capaz de utilizar sus poderes electromagnéticos para mover objetos hasta más pesados que él; utilizar su fuerza titánica para lograr esfuerzos imposibles; su sistema inmunológico puede sanarse hasta de las heridas más graves; se mueve a la velocidad de la luz; desarrolla campos de fuerza e incluso, puede envolverse en uno propio; levitar en el aire con un campo de fuerza o burbuja electromagnética, a tal punto que puede desplazarse en el aire a velocidad luz aprovechando el campo electromagnético de la tierra, lo que crea la ilusión de poder volar. Cada vez que usa sus poderes electromagnéticos, su cuerpo negro brilla con una luz blanco intenso y sus ojos azabaches, como pequeños soles amarillos; emite ondas electromagnéticas a través de su cuerpo. Cuando sólo usa una pizca de su poder, sobresalen de su cuerpo algunas ondas electromagnéticas y sus ojos brillan momentáneamente con luz amarilla, sin que el resto del cuerpo llegue a brillar. 

Otro uso del campo de fuerza propio es evitar que sus ondas electromagnéticas viajen más allá del perímetro de su cuerpo, pues Ceferino/Relámpago es consciente del daño que puede causar. Pero cuando sólo usa una pequeña parte de su poder, no es necesario usar su campo de fuerza.
Para mover objetos en el aire, el caballo manipula su propio campo de fuerza gravitacional y causa efectos en los objetos que hay a su alrededor, siendo un maestro en el arte de utilizar la gravitación universal a su favor. Cuando un objeto tiene ciertas dimensiones, como un cuerpo humano, conduce sus ondas electromagnéticas a través del suelo o el aire hasta hacer contacto con el campo gravitacional del otro cuerpo, que manipula para formar alrededor de este una burbuja electromagnética; la que puede mover desde cierta distancia. Pero el poder de Relámpago tiene una limitante: incluso si llega al cien por ciento, su perímetro de alcance es de tres kilómetros; sólo en casos extremos, él lo puede extender mucho más allá.

 Sin embargo, para lograr esto, tiene que absorber fuerza electromagnética de otros cuerpos, lo cual es muy peligroso, ya que puede matar a cualquier ser vivo que este a cierta distancia; es por ello, que él no suele usar su poder más allá del cuarenta por ciento y sólo llega al cien o más allá en situaciones extremas.

Puede jugar con su aura electromagnética: es capaz de volverse invisible, logrando desviar la luz con su campo de fuerza; puede jugar con la radiación electromagnética de su cuerpo, lo que causa que pueda cambiar de color su pelaje.

Con sus ondas electromagnéticas puede penetrar en internet, manipular bases de datos, navegar y hasta hackear; puede utilizar su propio cuerpo como un gigantesco disco duro para guardar datos. En la situación adecuada, puede hacer que sus ondas electromagnéticas penetren el cerebro, logrando activar el sistema inmunológico de cualquier ser vivo y sanarlo de cualquier herida; incluso es capaz de regenerar partes perdidas de otro cuerpo. También puede transmitir sus propios pensamientos e hipnotizar personas con el fin de inducirles hacer cosas en contra de su voluntad; un poder que no le gusta para nada y sólo se limita a usarlo en momentos cruciales y contra sus enemigos/as.

Seguidor de las teorías del físico portugués Joao Magueijo, es consciente de que aunque la velocidad de la luz es una constante en el universo, es variable por diversos motivos: al pasar por el agua, los cuerpos sólidos, el aire y otros cuerpos con los que hace contacto. Es por ello, que cuando levita en el aire a velocidad luz, Relámpago/Ceferino hace que su campo de fuerza obtenga una forma aerodinámica para romper la resistencia del aire y así ir más rápido cuando se requiera.

Aunque puede mover pequeños objetos con su poder y utilizarlos, como lápices y plumas, no le gusta depender de sus poderes. Por ello, suele levitar ciertos objetos a su mandíbula equina con el fin de sostenerlos con los dientes, como cuando los usa para dibujar con una tiza en un pizarrón el próximo plan para detener a su enemigo Mengele. En algunos casos, levita plumas hasta la herradura de su pata con el fin de escribir en un papel. También es capaz de llevar dardos a su boca, para dispararlos con su aliento y practicar tiro al blanco. En otra faceta, es capaz de tomar una espada con sus dientes y practicar esgrima con su hermana Kahena, con la que suele entrenar casi de manera infinita.

Como ser humano, Ceferino es el mejor estudiante y atleta de su colegio, aunque en esto último no supere a Kahena, que es la campeona por excelencia del instituto. Sin embargo, sí la supera ligeramente en inteligencia, aunque está de más decir que los dos son brillantes. Es experto en diversas formas de artes marciales y es bueno en los deportes de pista y campo. Es físicamente fuerte y decidido, además de parecerse al legendario cacique Lautaro, al que le debe su nombre y es una de las razones por las cuales está orgulloso de ser un mapuche.

También, él y su hermana son activistas en favor de los derechos de los mapuches y los pueblos originarios, por lo que siempre van juntos a todas las causas y hasta arriesgan sus vidas, como ocurrió aquella vez que protestaron en contra de la construcción de una represa en el Río Negro, que habría dejado sin agua a las gentes de su tribu y pueblos aledaños.

Como Relámpago, Ceferino heredo no sólo su fuerza y valor, sino también muchos de sus instintos básicos, lo cual significa un verdadero problema para él, ya que es posible que su caballo Centella, con el que comparte el mismo cuerpo, lo haga a un lado como la conciencia de este.

Su otro único aliado, además de su hermana Kahena, es el periodista Néstor Guerrini, un investigador serio del fenómeno ovni que también es entusiasta de Relámpago. De origen gaucho, le fascina la idea de hacer público al mundo la existencia de un caballo con super poderes que combate a falsos extraterrestres, aunque en lo primero Relámpago se limita a darle información para continuar el mito y en los segundo hace todo lo posible para que revele al mundo la existencia de Nueva Thule y desenmascare a Sigfried Mengele. Queda por ver si Néstor logra evadir las triquiñuelas de Relámpago y Kahena, para así revelarle al mundo la existencia de Relámpago, al que quiere hacer un símbolo universal del bien.

También Kahena es una supe heroína en su propio derecho: es una activista en favor de las mujeres y los pueblos originarios, además de tener su propio alter ego con el que apoya a su hermano: Cóndor de Luz. Sin embargo, ésta es otra historia.

jueves, 3 de agosto de 2017

Así doman los mapuches a sus caballos



Aunque estas técnicas ya no son de uso exclusivo de este pueblo - Hoy en día son usadas también por los gauchos, sus eternos rivales -, fueron los mapuche las que las inventaron; no en vano resultaron mejores jinetes que los propios españoles a los que combatían. Si observas el video, te darás cuenta que más parece una terapia de yoga animal que la doma de un caballo. Muy entretenido, didáctico y ameno video para quienes se quieran adentrar en el mundo del caballo más poderoso del mundo, su pueblo originario y sus enemigos thulenianos. Hasta pronto y no se pierdan las otras entradas, les daran una mejor idea del proyecto Relámpago, aunque reconozco que queda mucho por mejorar.


Para leer el primer capítulo de la novela ilustrada, cliquee aquí